Alice Walker
“Los animales existen en el mundo por sus propias razones. No fueron hechos para el ser humano, del mismo modo que los negros no fueron hechos para los blancos, ni la mujer para el hombre.”

Alice Walker
“Los animales existen en el mundo por sus propias razones. No fueron hechos para el ser humano, del mismo modo que los negros no fueron hechos para los blancos, ni la mujer para el hombre.”

¿Qué representa para ti la bandera de tu país? A caso: ¿patriotísmo, nacionalidad, pertenencia, seguridad?, piénsalo bien antes de emitir cualquier respuesta.
Las banderas son para identificar algo, en este caso un país… -_-’ ajá y ¿De qué sirve si finalmente todos vivimos en el mismo planeta?
¿No te das cuenta? ¡ES ABSURDO! Toma en consideración lo siguiente:
1.- Una bandera representa a un país.
2.- Los países son sólo cachos de tierra pertenecientes al mismo planeta.
:. Por lo tanto, miles de banderas están representando los mismos cachos tierra, del mismo planeta, dividido en “países” tan sólo por unas líneas imaginarias.
Las banderas no sirven para otra cosa más que para diferenciar y marcar a las masas, para tenernos divididos y separados, las banderas lesionan ideologías, razas, culturas, religiones, pensamientos, preferencias, etc. Han servido siempre para marginar y discriminar; Ha sido y es la excusa perfecta para desatar guerras y traiciones.
Cambiemos nuestra mentalidad, razonemos; como se supone por ser los únicos en el planeta capaces de hacerlo.
NO NECESITAMOS DE TANTAS BANDERAS, por que todos vivimos en el mismo cachito, llamado PLANETA TIERRA, seamos parte de un única bandera, nuestra bandera, nuestro orgullo, nuesta vida y NUESTRO ÚNICO HOGAR.
LUCHEMOS POR RESCATAR NUESTRA CASA, porque no tendremos a otro lado a donde ir, y dejémonos de estupideces de banderitas pendejas que sólo transgreden nuestra autonomía y nuestra libertad.
Si un país inconsciente lanza una bomba ¿A quién cree que hará daño? ¿Al país agredido? o ¿Al planeta entero incluyendo su pedazo de tierra donde están localizados?
¡¡¡ ANALÍZATE, REFLEXIONA Y CAMBIA !!!
Y adopta a la que debería ser la única bandera para todos:







La religión es el opio de los pueblos
Karl Marx
¿Es el hombre sólo un fallo de Dios, o Dios sólo un fallo del hombre?
Friedrich Nietzsche (1844-1900)
El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza
Friedrich Nietzsche (1844-1900)
Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo
Friedrich Nietzsche
’Fe’ significa el deseo de no saber lo que es verdadero
Friedrich Nietzsche
Dios es un pensamiento que vuelve torcido todo lo que es recto
Friedrich Nietzsche
Dios ha muerto. Ahora tenemos que enterrarlo
Friedrich Nietzsche
La libertad es la distancia entre la iglesia y el estado
John Boston
La religión es lo que evita que los pobres asesinen a los ricos
Napoleón Bonaparte
Si quieren juntarse en una situación exclusiva y que la gente se ame, está bien; pero colgar toda esta sociología desesperada sobre la idea del Tipo en la Nube que tiene el Gran Libro, que sabe si has sido bueno o malo, y al que le importa algo de eso… al colgarlo todo de ahí, gente, es la parte chimpancé del cerebro la que está trabajando
Frank Zappa
La Biblia es una maravillosa fuente de inspiración para los que no la entienden
George Santayana
La idea de Dios es el único error por el cual no puedo perdonar a la humanidad
Marqués de Sade
Yo invierto la frase de Voltaire; si Dios realmente existiera, habría que abolirlo
Mikhail Bakunin
¡Oh insensato hombre, que no puede crear un gusano y sin embargo crea Dioses por docenas!
Michel de Montaigne (1533-1592)
La única iglesia que ilumina es la que arde
Piotr Kropotkin
“El dios de la Biblia está a la altura de un tirano caprichoso. El dios de la Biblia castiga a los bebés por los pecados de sus padres (Éxodo 20:5, 34:7; Números 14:18; 2 Samuel 12:13-19); castiga a la gente haciendo que se vuelvan caníbales y se coman a sus propios hijos (2 Reyes 6:24-33, Lamentaciones 4:10-11); le da a la gente malas leyes, incluso requiriendo el sacrificio de sus propios primogénitos, para que puedan llenarse de horror y saber que Dios es su señor (Ezequiel 20:25-26); hace que la gente crea mentirar para poder enviarlos al infierno (2 Tesalonicenses 2:11); y muchas otras atrocidades, demasiadas para dar una lista aquí. No sería difícil llegar a, y exceder, tal nivel de pureza moral. Los ateos lo sobrepasan todos los días.”
Doug Krueger, “That Colossal Wreck”
O Dios quiere abolir el mal y no puede,
o bien puede, pero no quiere,
o no puede y no quiere.
Sí quiere pero no puede, es impotente.
Sí puede pero no quiere, es malvado.
Pero si Dios puede y quiere abolir el mal,
entonces ¿por qué hay mal en el mundo?
Epicuro (350-?270 a.C.)
No sé si exista Dios, pero sería mejor para su reputación que no
Jules Renard
No veo a ningún Dios aquí arriba
Yuri Gagarin, hablando desde la órbita terrestre, 1961
Dios aprieta,
Dios ahoga,
Dios pone la soga.
Dios controla,
Dios espía,
Dios es policía.
Dios es sangre,
Dios es guerra,
Dios es la violencia.
Dios dispone,
Dios reparte,
Dios en todas partes.
Dios eterno,
Dios en alto
Dios, me tienes harto
La Polla Records

“La idea de dios implica la abdicación de la razón humana y de la justicia humana; es la negación mas decisiva de la libertad humana y lleva necesariamente a la esclavitud de los hombres, tanto en la teoría como en la práctica.”
Mijail Bakunin

La bandera gay, símbolo de la homsexualidad reconocido ya a nivel mundial… ¡¿pero a quién coño se le ha ocurrido semejante estupidez?!
Esa banderita es, más bien, otro símbolo de la gran estupidez humana, y vaya q si ésta idea es estúpida. Toda esa gente con diferente preferencia sexual, que busca desesperadamente la aceptación de la “sociedad” y que ha hecho todo lo humanamente posible para tener los mismos derechos civiles que una pareja heterosexual lo arruinan terriblemente con su dichosa bandera gay.
A ver, les explíco: una bandera gay es como pretender que hagamos una graaaan diferencia entre heterosexuales y homosexuales… es más, por qué no de repente, nosotros (hetero) también sacamos una banderita que nos diferencie de entre la comunidad gay, sería aún mejor si también los negros sacan su bandera de raza negra; los orientales inventan su bandera; los católicos; los cristianos; los de la santa muerte; los morenos; los gordos, ¡sí! los gordos sería súper genial q sacaran su bandera de ¡comunidad obesa!, ah pero los flacos también… (¡ATENCIÓN! estoy siendo sarcástica).
Lo único que estan logrando con eso es que la diferencia que precisamente tratan de erradicar es la misma que ustedes estan impulsando con tonterías como esa bandera. Además ¿quién les dijo que podían usar los colores del arcoiris? ¿ahora ya nadie los puede usar si no se es gay o q?
¿No sería mejor si, sólo se trataran a ustedes mismos como “personas normales” para empezar? desde allí ya tendrían todos un buen comienzo aceptarse desde ustedes mismos, porque la verdad es bastante molesto que para todo quieran: bandera gay, ropa gay, antros gay, vagón del metro gay, ¡coño! parece que tienen ébola y se les debe de tratar desde lejos, con marca o identificación como hacían los alemanes con los judíos, los obligaban a usar una banderita en el brazo para identificarlos como judíos.
PD. SON RACISTAS HASTA CON USTEDES MISMOS.

Un “te amo” salió de tus labios,
un “yo también” salió de los míos,
y nos besamos pensando en que
para siempre no era suficiente
para amar al ser más querido.
Aún cuando existiera la vida eterna
te amaría mi vida entera,
unos días menos y unos días más,
pero al final, juntos, todos los días contarán.
Los años pasarán y se acabarán,
tu cuerpo y el mío,
tus sueños y mis sueños,
pero nunca se comerán tu corazón
y mucho menos el mío…
Y cuando llegue nuestro día de partir,
de tus labios marchitos y arrugados
saldrá un “te amo”…
Y de los míos, angustiados de no poder
besarte más ni ser besados,
tímidamente saldrá un “yo también”.
Y nos iremos felices, por haber dedicado
nuestra vida entera, a no amar a cualquiera,
sino por siempre haber amado
a nuestro ser más querido.
4 kuhne

“Virginidad” ese desagradable estigma que el hombre le inventó a la mujer…
Nuestra sociedad aún no ha superado del todo este estigma que margina y denigra a las mujeres. Nos han tratado a lo largo de la historia como un objeto comprable y vendible; como a una cosa que ya no vale sin su “sello de garantía”; soliendo usar como discriminante la existencia de un himen intacto o no.
Pues es hora de decirles algo: NO SOMOS UN PRODUCTO... No hacemos “pop” al abrir; No traemos un sello en la vagina; No tenemos inscrito un lema que diga “si esta mayugada, abierta o violada no se consuma”; No somos una galleta mordida; No somos una fruta babeada; y definitivamente No somos vírgenes.
Es un término que ya ni siquiera debería usarse, estamos en pleno siglo XXI, es sólo una muestra de machismo que no debe de afectar a la propia intimidad y vida sexual de cada individuo. ¿De qué han tenido tanto miedo los hombres que tuvieron que inventar algo así?, y no sólo marginarnos y excluirnos, sino que también crearnos culpas, temores, tabúes, soledad, y cualquier otra estupidez con tal de limitarnos física y mentalmente.

¡Pero tengo un dato interesante! Nunca se consideró la ruptura del freno (o frenillo) como el testigo del la virginidad del hombre, já ahí está, ¿lo ven? siempre fueron ustedes la galleta mordida
Nota 1: Los hombres nunca llegan virgenes a su primera relación sexual, porque se auto-violan1 cuando se hacen una paja (masturban) XDDD
Nota 2: Espero no les haya parecido demasiado liberal, a aquellos de mente estrecha y conservadora.
1. Término utilizado para designar a la mujer (por personas muy conservadoras) que antes de su primera relación sexual se introdujeron algún objeto, un dedo o más actualmente un tampón.


Una sociedad liberal es aquella en la cual la autonomía personal es el valor supremo, y por autonomía se entiende el derecho de uno mismo a elegir su estilo de vida propio.
Max Charlesworth

Veo a través del vidrio; mi cuerpo, mis manos, mi piel, su textura, su color, su brillo; mi sombra proyectada en la pared, perfectamente delineada; la luz impresa en los objetos de mi rededor, sus colores y sus matices.
Puedo también ver a lo lejos, a través de mi ventana, un árbol, ese hermoso árbol que desde niña me llama; sus hojas son verdes en primavera, amarillas en otoño y ausentes en invierno. Es un árbol que si bien no es muy grande, sin duda es sabio y promotor de vida. Más a lo lejos, se encuentra el horizonte, una línea que indica el fin de un plano bidimensional, es simplemente una obra de arte natural.
Ahora lo veo, ahora para mí todo es claro, me siento segura y confiada. Pero al anochecer aparto los vidrios, las formas y figuras circundantes se desdibujan y se transforman; es mi conciencia y quizá mi ánimo quienes juegan con mi imaginación. La noche es en verdad enigmática y misteriosa. Las sombras se mueven, los espíritus bailan a mi alrededor, veo gestos y caras burlonas en las cosas; las luces se transmutan en espectros de inquietante figura, que logran provocar desquiciantes escalofríos que recorren mi cuerpo.
Es pues en las noches, y sólo en las noches, que después de guardar los cristales, mi alcoba se convierte en un limbo de espíritus condenados a vagar por la eternidad, a vagar en un mundo que ya no les pertenece más, danzan hasta el amanecer jugando con mi mente y mi percepción, sin saber que yo, sólo soy un fantasma más…


Caminaba por la calle un día como cualquier otro, sólo escuchaba mis propios pasos, el crujir de las hojas regadas por el suelo, cuando de repente, lo vi, una cuenca de agua, de difícil descripción, era verde, talvez negra, densa y putrefacta.
Nunca antes había visto algo parecido, a pesar de pasar diario por esa calle. Decidí explorar, a pesar del miedo instantáneo que me produjo.
Me acerqué muy despacio, y muy silenciosamente, podía escuchar mi respiración, y aún más los latidos de mi corazón pues eran tan fuertes que temí delatar mi presencia.
Me incliné, y a gatas decidí aproximarme cada vez más despacio y quizás hasta temblando, finalmente llegué a la orilla de la cuenca, me asomé tímidamente; al principio no pude ver nada, ni siquiera mi reflejo o sombra, cuando de pronto un rostro masculino, casi familiar, emergió y se aproximó al mío, me quedé petrificada, cuando, pronunció mi nombre muy quedito, pero muy claro.
Me quedé allí viéndolo, inmóvil, con los ojos muy abiertos, mi respiración se entrecortó; me pidió entonces que me acercara más , no quería, mi sentido de alerta me gritaba que saliera corriendo de allí, pero no quise escuchar, la curiosidad me había invadido…
Acerqué mi rostro, empinándome más hacia la cuenca, hacia él; sonrió, salió un poco más y me besó. No puedo detallar su beso, pero ha sido el beso más estremecedor, escalofriante y dulce a la vez, era el beso de un ángel.
Me confesó que me había estado observando ya desde hacía tiempo y que estaba profundamente enamorado de mí. Su mano recorría mi rostro mientras me invitaba a entrar en la cuenca, en su mundo. Decía que era maravilloso estar ahí; adentro el tiempo se detiene, la vida no tiene fin y el amor es para siempre. Nunca te faltará nada, me susurraba al oído, ven conmigo y verás.
Ya no era dueña de mis acciones, me tomó de la mano y me arrastró dentro de la pestilente cuenca, yo sólo me deje llevar, la sensación de paz, tranquilidad y ternura que me infundía su mano tomando la mía, me provocaba olvidar mi vida en la tierra, mis seres queridos y el hedor de la cuenca.

Mientras mi cuerpo se hundía, decidí abrir los ojos, sólo para descubrir que aquél misterioso personaje no era humano. Su rostro era juvenil, su dorso era perfecto, pero en vez de piernas tenía una larga cola, viscosa y desagradable, fue cuando comprendí que en vez de ángel, se mostraba ante mí un demonio abisal.

Me asusté, pero me tomó entre sus brazos y me dijo que no debía temerle, simplemente amarle.
Su abrazo no era confortante, más bien sofocante, ya no sentía la dulzura por la cual había renunciado a todo por él, mi familia, mi vida, mi ser, mi libertad…
Me di cuenta ya muy tarde que había viajado a otro mundo, lejos de todo lo que conocía, sin boleto de regreso.
Era imposible escapar, el boquete por el cual había entrado, era el único por el cual podía salir, mas el agua de la superficie era tan densa y viscosa que no se podía pasar por allí. Lloré, lloré mucho, hasta que mis lágrimas ya no salieron más.
Al desaparecer de mi mundo, mi madre y mi hermana me buscaron hasta hallarme en esa putrefacta cuenca, hicieron todo lo posible para sacarme de allí, pero él nunca se los permitió. Después de agotar todas sus energías en intentar rescatarme, ya sólo se conformaron con irme a visitar, no podía escucharlas, y ellas tampoco me escuchaban, sólo intercambiábamos miradas, miradas de infinita amargura.
Antes de irse, empatizaban mi dolor con lágrimas, siempre me quedaba con una sensación de absoluta soledad.
Él venía entonces hacía mi y me trataba de reconfortar con sus hipócritas palabras y con sus sucias mentiras; su sola presencia me producía el más nauseabundo sentimiento de asco.

Me desesperé tantas veces al principio, una sensación de frustración y agonía, de odio y rencor. Todas las noches despertaba tratando de gritar tras una horrible pesadilla, y ahí estaba él, su rostro de ángel y su corazón de monstruo. Su “amor” siempre fue de necesidad, de obsesión, de cobardía, de coerción y sufrimiento.
Mi madre y mi hermana me visitaban diario, pero después empezaron a ir más esporádicamente, De repente mi madre dejó de ir. Mi hermana iba cuando podía, y siempre sollozando se despedía. Se estaba haciendo vieja, su carne arrugada y marchita; sus ojos tristes de tanto esperar; su paso lento y pausado; su cabello gris, como las nubes en un día de lluvia; fue entonces, y sólo entonces cuando comprendí que nunca iba a salir de allí, ¡nunca más!, pensé, nunca más sería libre, nunca más volvería a ver los rayos del sol, nunca más iba a ser yo, nunca más…
Mi hermana finalmente dejó también de ir, aún no sé si ella me abandonó o yo la abandoné. A pesar del tiempo, mi piel era aún joven, descubrí que no envejecería jamás, no moriría jamás, que estaba condenada a morir viviendo, a permanecer allí eternamente… nunca me había sentido tan sola y tan desdichada.
Él sin embargo se aferraba a mí, respiraba por mí, su amor era enfermo y amargo; no podía sentir más que asco por él. El estar allí, en esa cuenca, junto a él no me causaba más que un terrible sentimiento de repulsión, de nauseas y desesperación.
Pasaba los días recordando a mi madre y a mi hermana, pues por más que me esforzaba, no podía formar ningún recuerdo, ninguna imagen, de aquél que una vez fue mi mundo, mi casa, mis seres queridos, mi hogar, mi luz, mi aire, mi libertad. Era muy difícil recordar cualquiera de esas cosas, y mucho menos cuando él me abrazada por largo rato; su hedor era insoportable, su cuerpo nauseabundo, su cola parecía la de una serpiente gigantesca y áspera.
Un día de pronto, sin que yo lo quisiera, sin que mis movimientos fueran voluntarios, me vi abrazándolo con dulzura; ese día descubrí que lo amaba…


Es una línea tan delgada que no se ve a simple vista, una línea que, aunque entrecierres los ojos o por más que te esfuerces no podrás ver.
Es la línea que nos separa de la locura, de ese desborde mental, que amenaza con alienar la razón y absorber nuestra alma, nuestro ser.
La cordura, es pues, la línea de contención que nos permite ser sensatos y juiciosos, y aunque es tan fina, es muy flexible, tanto que se puede doblar y estirar al menor sobresalto, al más insignificante enojo, decepción, disgusto, coraje o tristeza, pero cuidado, porque son emociones que maltratan y desgastan la línea.
La cordura es frágil y puede romperse con facilidad, empujándote a un mundo abisal, en donde una vez adentro, nunca podrás escapar…


Llegas al cine, ya sabes que película vas a ver, has esperado taaanto tiempo para que se estrenara, y ahora estas ahí, pero no solo, tu novi@ te acompaña.
Sí, todo va como planeaste, deciden comprar algo pa’ botanear, aún no se deciden entre unos nachos o unas palominas extra grandes; finalmete se besan y deciden llevar palomitas con muuucho picante.
Se dirigen a la sala, caminan despacio, pues no hay prisa, ya que van con tiempo de sobra. Llegan con el “muchacho” o “seño” que se encuentra en el pasillo, le das los boletos, el encargado apenas y les dirige una indifernte mirada -derecho y luego a mano izquierda por favor- indica el “we”.
Caminan abrazaditos hasta la sala, entran, eligen un lugar… la sala está vacía, los dos se ríen nerviosamente, se sientan. Apagan las luces y la película empieza enseguida, no esperan para comerse las palomitas, pues ya andaban de antojo…
Una “bolita” entra de pronto a la sala. Para ti realmente no es importante, sólo esperas que no hagan escándalo y te permitan ver la peli.
Tomas la bolsa, sientes el papel rosando tus dedos, lo tomas delicadamente, pues se pueden aplastar; tomas sólo una, la hueles, la saboreas, la oprimes tantito con las llemas de los dedos y la recorres con la puntita de la lengua, luego te la llevas toda a la boca, te encanta el sabor salado.
Tu novi@ por su lado, no se quiere quedar atrás, pues sabe que si no se pone al tiro, tú te acabas todas las palomitas. Mete la mano a la bolsa, decide tomar una buena parte de ellas.
Les gusta en especial el picante, hace que los dos se sientan mareados. Tú sigues tomando de una en una, el picante provoca que te lleves los dedos a la boca, no quieres dejar de saborear el chile pues hace que inhales y exhales con fuerza.
Ya ninguno de los dos pone atención a la película. Decides parar, pero tu novi@ sigue, sigue y sigue comiendo palomitas, y no quieres que se las acabe sol@ tons vuelves a agarrar. Los dos ya tienen los dedos embarrados de picante y mantequilla, por unos instantes ya son sólo ustedes y las palomitas, nadie ni nada más, cuando de repente se encienden las luces y el “muchacho” del proyector abre la “puertita” y se asoma a la sala en dirección a ustedes… zaz!!, ustedes se ponen muuuy nerviosos, pues si los ven van a pensar que son unos “atascados” por tragarse las palomitas de esa manera, se enderezan y se comportan como si nada; vuelven a apagar las luces, se escuchan más risitas nerviosas por parte de los dos. Deciden dejar la bolsa en el suelo por lo sucedido, y poner atención a la película; aunque ya no saben ni de qué coño se trata…
Desde entonces van al cine a ver las películas pero ya no compran palomitas…
